
Seguro que aún recuerdas el muñeco para los más pequeños Sígueme Pepito, un conejo que es capaz de seguir al niño allá donde vaya siempre y cuando éste lleve consigo una zanahoria que es como el GPS del conejo para poder atrapar al niño.
Ahora Pepito parece que ha crecido algo más y en este caso se ha convertido en un aviador, con avión y todo. Se trata de una avioneta pilotada por el Conejo Pepito con la que podrá descrubir el sonido de los aviones así como miles de sorpresas más. Por ejemplo, el hecho de que la figura se mueva.
No se si también podría volar este juguete aunque lo más seguro es que no pueda, quizás si que pueda andar unos metros con las ruidos del avión pero poco más. Por tanto se convierte más en un juguete para niños más mayores.
El precio en las tiendas suele rondar los 20 euros.

El juguete del que queremos hablarte hoy es un juego de mesa que no está muy visto y es posible incluso que no lo hayas visto nunca en las tiendas pero puede ser un juguete original donde los haya y, además, divertirá porque es original y tiene un diseño muy bonito (que gusta a los niños).
Se trata de Pepito el girasol, un juego de mesa fabricado en plástico y fieltro que consiste en intentar pegar las abejitas que te trae el juego en diferentes puntos del girasol de modo que tenga que desarrollar el niño la coordinación mano-ojo al mismo tiempo que la memoria y la precisión a la hora de poner las abejitas.
Este juguete puede servir para jugar 2-3 personas. Si fueran más ya se quedaría pequeño. Su precio es de 20 euros.

En un artículo anterior os hablamos de un juguete que encantaba a los niños, Sígueme Pepito, donde un muñeco de conejo es capaz de seguir al niño siempre que éste tenga prendido en su ropa o en algún sitio una zanahoria que actúa como indicador para el juguete.
Tal fue el éxito de ese conejo que años después sacaron un segundo juguete basado en este, llamado Pepito, ¿jugamos al escondite? Donde el conejito es capaz de bajar las orejas (para taparse así los ojos) y contar hasta 10 para, después, empezar a buscar al niño (y lo encontrará siempre que éste tenga la zanahoria puesta).
Cuando lo encuentra es muy divertido porque le pide un besito como prenda y, vuelta a empezar.
El precio de este juguete es de 50 euros pero la carita del niño o niña no tiene precio, será un juguete genial para los niños pequeños.